ILUSTRACIÓN: “Aquí no ha pasado nad-IA”: El Optimismo Upscaling de los entus-IA-stas

Autor > Oscar Senonez / La ausencia de ilustraciones en este artículo es intencional.

Pocos días después de publicar mi artículo"Ilustración: del Boom al Kaboom!", me encontré con un video en YouTube que, en mi opinión, resume bastante la postura de aquellos que se muestran especialmente entusiastas ante la irrupción de la inteligencia artificial en el mundo de la ilustración.

No me referiré ahora a quienes de ese grupo, de forma equivocada, afirman que la IA crea "arte", sino a aquellos que despliegan un optimismo desmedido, como si el panorama laboral no hubiera sufrido ningún cambio significativo. En otras palabras, su mensaje es: "Aquí no ha pasado nada", y consideran que cualquiera que señale el impacto de la IA está dramatizando.

Sin embargo, está claro que sí han ocurrido (y siguen ocurriendo) cambios importantes. Una cosa es evitar caer en el fatalismo frente a una realidad compleja, y otra muy distinta es inclinarse hacia el extremo opuesto de un optimismo ciego e irreal…

Prompt: Upscale this optimism to 8K ultra-high resolution with maximum possible detail and sharpness.

Voy a hacer un breve desglose de algunos puntos que menciona el video en cuestión. Y vendrá bien para hacer de éste artículo otro apéndice más a mi serie dedicada a la IA.

Y hago referencia a ese video únicamente porque creo que condensa el argumento de los "Entus-IA-stas". De ninguna manera tengo animosidad hacia el joven y talentoso ilustrador YouTuber. Muy al contrario: me da la impresión de que su alegato entusiasta responde más al deseo de sumarse a un discurso motivacional atractivo para generar visualizaciones que a una opinión realmente informada. Y puede eso caber dentro de los comprensibles y perdonables pecados juveniles.

Minimizar el impacto real de la IA

Como era de esperar, los "entus-IA-stas" niegan que la inteligencia artificial traiga cambios serios o estructurales. Para ellos, se trata solo de otro avance tecnológico más entre los muchos que ha habido a lo largo de la historia. Argumentan que, así como aquellos cambios afectaron a los artistas en su momento y estos lograron sobrevivir, hoy también lo conseguirán. Uno de sus ejemplos es la aparición de la fotografía.

Su argumento no es malo. De hecho, yo mismo lo sostengo parcialmente. El problema radica en que su razonamiento está cargado de simplismo y, en algunos aspectos, resulta irresponsable.

Para empezar, la comparación es inexacta. Como ya lo mencioné ( ver: "Ilustración: del Boom al Kaboom!"), la gran diferencia con otras transiciones tecnológicas es que la IA no solo ayuda o agiliza el trabajo: plantea la posibilidad real de reemplazar total o parcialmente al trabajador humano. Ya no se trata solo de que "la tecnología cambie nuestra forma de trabajar" o de aprender una nueva "herramienta" o "adaptarse" mientras se tiene una mentalidad de "emprendedor", sino de preguntarse si esa herramienta terminará prescindiendo del propio trabajador para realizar la tarea. NO es para nada una diferencia menor.

Veamos el caso de la fotografía. Cuando apareció, no fue un cambio abstracto ni inocuo. Eran personas reales (pintores de retratos e ilustradores que vivían de encargos) quienes vieron cómo su fuente de ingresos se evaporaba. Muchos cerraron sus talleres porque la fotografía ofrecía retratos más baratos, rápidos y "fieles" para una clase media que antes no podía pagar un óleo.

Es innegable que la fotografía consiguió una verdadera "democratización de la imagen". Y en cierto sentido, podría decirse algo parecido de la IA en la actualidad. Pero la diferencia es grande: la fotografía democratizó el acceso y el consumo de imágenes, mientras que la IA democratiza masivamente su producción a escalas nunca antes vistas.

Hubo ilustradores que perdieron encargos habituales en revistas y libros que antes eran íntegramente ilustrados. Algunos seguro lograron reconvertirse hacia otros estilos, pero muchos otros simplemente quedaron fuera del circuito.

No fue una transición amable ni inmediata. Pasaron décadas hasta que el mercado de ilustración encontrara nuevos equilibrios y nichos estables. Mientras tanto, el impacto económico y profesional fue real y doloroso para muchas familias de artistas.

Entiendo que la comparación resulte atractiva y aparentemente obvia. Sin embargo, no hay ninguna certeza de que la situación sea del todo equivalente; más bien todo apunta a cambios mucho más profundos y serios. No hablo de una sustitución total de los ilustradores, pero sí de una drástica reducción de oportunidades laborales y transformaciones en el sistema de trabajo.

Y en el mientras tanto (suponiendo que algún día se alcance un nuevo equilibrio), ¿qué se supone que deben hacer los ilustradores actuales? ¿Reconvertirse en YouTubers? Lo estoy considerando seriamente, eh.

Decir que: "La IA no está cambiando la necesidad de crear, lo que está eliminando es determinadas maneras de aportar valor", es un gran ejercicio de sofisma, sin duda. Claro, los artistas siempre tendrán la "necesidad de crear" ( a excepción de aquellos que están dejando de ver la ilustración como una salida laboral sustentable y la están convirtiendo en un hobby, mientras buscan otras actividades más lucrativas.). ¿Que "ha eliminado determinadas maneras de aportar valor"?, bueno, seamos más precisos: está eliminando gran parte del valor económico que los ilustradores profesionales podían ofrecer en el mercado.

No es que solo desaparecen nichos marginales o tareas repetitivas. Lo que está ocurriendo es que tareas centrales ahora pueden resolverse en minutos con herramientas de IA a un costo drásticamente inferior. Estamos ante una devaluación masiva del valor del trabajo humano en el campo de la ilustración. Es como si, ante la llegada de la fotografía, alguien hubiera dicho que solo se estaban "eliminando determinadas maneras de hacer retratos". Técnicamente cierto, pero engañoso.

Que los "entus-IA-stas" minimicen el impacto real que la IA ya tiene (y seguirá teniendo) sobre la ilustración, evitando hablar de ello con realismo, es simplemente deshonesto.

El problema eres tú

Para colmo de males, resulta que para los "entus-IA-stas", no solo la IA no es un problema en el ámbito laboral sino que el problema has sido siempre tú. Es que no sabes adaptarte, eres incapaz de ver las oportunidades, "estás buscando con un mapa super antiguo y en el lugar equivocado", no sales de "tu zona de confort" y no te esfuerzas lo suficiente… y una larga lista de acusaciones más.

Debo reconocer, una vez más, que el argumento no es del todo malo. Mirando en retrospectiva, es probable que no haya alcanzado mayor éxito en mis más de 20 años de carrera como ilustrador por no haber invertido lo suficiente en exposición, "networking", codearme con los "contactos adecuados", fortalecer mi "marca personal" o aparecer, qué sé yo, estampado en camisetas patrocinando algún club de fútbol y demás ejercicios de "emprendedurismo".

Sin embargo, aquí también el argumento resulta inexacto. Es que hacer todo "correctamente" desde esa mirada "emprendedora" es obvio que ya no garantiza los mismos resultados. La irrupción masiva de la IA cambia la estructura y las reglas del juego. Ya no se compite solo con otros ilustradores, sino contra una máquina que genera en segundos cientos de imágenes de calidad aceptable por una fracción mínima del costo. Cuando un cliente puede obtener resultados "suficientemente buenos" en cuestión de minutos y sin pagar una tarifa profesional, la demanda general de trabajo ilustrado se contrae drásticamente.

Es llamativo, por lo ingenuo, que en el video se mencione que "hay muchas formas de monetizar" (como si fuese algo que antes no ocurría. Internet dio lugar a otras modalidades, pero sí ocurría) y luego pareciera poner en el mismo plano los ingresos que se puedan obtener por encargos de grandes empresas con "venta de brushes", "Patreon" o "comisiones personalizadas" y más. Sin desmerecer las otras opciones, debe reconocerse que suelen tener menor retorno por hora que un buen encargo editorial o publicitario. Requieren mucho tiempo en marketing y gestión. Para muchos ilustradores, estas alternativas solían ser ingresos complementarios, no el pilar principal. Y ahora, para rematar, la IA también está invadiendo fuertemente esos nichos.

En otras palabras, cambiar de "encargos bien pagados" a "vender 50 prints al mes" no es una solución equivalente, es un downgrade económico para la mayoría (más si se mantiene una familia y se alquila. Ahora, claro, si se es soltero, viviendo con los padres y subvencionado por ellos, o la pareja, quizás alguna herencia o algo así… entonces, no habrá ningún problema, por supuesto. A seguir manteniendo la mentalidad de "ganador").

El mercado saturado no existe

No solo se trata de que la IA no afecta a la ilustración y de que el problema siempre eres tú, también se trata de que eres un tonto que no ve que: "¡Hay trabajo para todos!". En el universo del "entus-IA-sta" parece no existir el desempleo, la reducción salarial, bajas tarifas, disminución de la producción y demás dinámicas que afectan a ilustradores.

Por supuesto, ellos no admitirán esto abiertamente. De hecho, suelen coincidir en que "el mercado está cambiando" y que "es difícil encontrar buenos encargos". Pero inmediatamente agregan: "el mercado no está saturado, lo que están saturados son algunos caminos".

En otras palabras, niegan la saturación del mercado y prefieren que hablemos de "caminos".

Nuevamente, debo reconocer que el argumento no es tan malo. Recuerdo un amigo, más grande que yo, que decía: "Puede haber desempleo pero no falta de trabajo". él lo decía para enfatizar la importancia de tener una actitud trabajadora y proactiva en todas las cosas y evitar la pereza y la vagancia. No lo decía para negar la realidad de la escasez de oportunidades.

El argumento "entus-IA-sta" es, para variar, inexacto. Empecemos por esa interesante disquisición entre "mercado" y "caminos". Es una llamativa muestra de ignorancia de lo que es el mercado para el ilustrador.

Decir "el mercado no está saturado, solo algunos caminos" es casi una contradicción en los términos. Porque si la mayoría de los "caminos" tradicionales y alternativos (los que llama "algunos" ) están saturados o con tarifas muy bajas, entonces el mercado en su conjunto sí está saturado para el ilustrador promedio.

Trataré de explicar mínimamente lo que es el "Mercado" (no soy economista, si alguno lo es pase a comentar. Aquí solo daré una explicación muy simple). "El Mercado", en la práctica, no es otra cosa que gente (como tu y yo o el dueño de una empresa) tomando decisiones (buenas o malas). Decisiones que no solo nos afectan individualmente, sino que impactan al conjunto.

Podemos decir que "El Mercado" es el mecanismo o la interacción entre La Oferta (ilustradores) y La Demanda (Clientes) y las decisiones (buenas o malas) que se toman en esa dinámica. No es solo "hay clientes". Es la relación entre cuánta oferta hay y cuánta demanda efectiva (dispuesta a pagar) existe. Cuando la oferta (cantidad de ilustradores + IA que genera imágenes a bajo costo) crece muchísimo más rápido que la demanda (encargos reales pagados decentemente), se produce saturación. Con las consecuencias lógicas de baja de cantidad de encargos, o baja de precios, mayor competencia, menos poder de negociación para el ilustrador y dificultad para entrar o mantenerse.

Algo que comenté al pasar en "Ilustración: del Boom al Kaboom!", es que el "Boom" produjo un crecimiento en la oferta de ilustradores. Es algo maravilloso, quizás me encantaría vivir en un mundo donde todos fuesen ilustradores… aunque la consecuencia es obvia: ¿dónde encontraríamos clientes que pagasen decentemente las ilustraciones de todos?. Algo así ocurre hoy con la irrupción de la IA. También en ese artículo mencioné datos empíricos que demuestran una caída significativa en los ingresos de muchos ilustradores. Datos que son fulminantes para el argumento motivacional del "entus-IA-sta".

El problema general que tiene el argumento es que considera que el "Mercado del artista" es amplio. Y se enfoca en esa supuesta "amplitud" para decir que si un "camino" está saturado alcanza con buscar otro "camino". Pero esta idea es parcialmente cierta. La parte cierta es que, efectivamente, un artista tiene la potencialidad de dedicarse a una gran variedad de cosas relacionadas con su arte para poder monetizar su talento. La parte que no es tan cierta es la posibilidad de cambiar de "camino" con facilidad o siquiera tener el deseo de cambiar de "camino".

Trataré de explicar esto. Yo comencé como ilustrador en el sector publicitario, pero mi interés estaba en el sector editorial e hice el "cambio de camino" a ese otro sector y llevo muchísimos años en ese "camino". Lo que nadie te dice es que cada "camino" es un mundo aparte. Cada "camino" tiene sus reglas y formas. Y la curva de aprendizaje de ese nuevo "camino" no siempre es sencilla. Tu puedes creer que sí, porque confías en tu talento e incluso, quizás, en tu capacidad de adaptarte a otro estilo. Técnicamente estas preparado, pero las nuevas reglas y formas de ese nuevo "camino" rara vez dependen solo de tu habilidad artística. Cambiar de rumbo no es tan fácil ni inmediato como suena.

Para el ilustrador publicitario, su "mercado" es la Publicidad. Para el ilustrador editorial, su "mercado" es la industria editorial. Para el ilustrador de moda, su "mercado" es la industria de la moda, para el Concept artist su "mercado" es la industria del entretenimiento y así. Esto que es tan simple es lo que parece ignorar el argumento "entus-IA-sta". La mayoría de los que nos dedicamos profesionalmente a la ilustración lo hacemos por un interés especial (llámalo amor) al sector en el que nos involucramos. Queremos ser ilustradores de libros, por decir algo, y no "cualquier otra cosa que genere dinero"… aunque técnicamente podamos hacer esa otra cosa. Si el mercado editorial se satura y los encargos caen drásticamente, el ilustrador editorial lo sufre en carne propia. No piensa seriamente en vivir de prints, brushes o comisiones como plan principal, porque eso implicaría un cambio profundo, tanto económico como emocional. Si lo hace, generalmente es porque la necesidad lo obliga.

Cambiar de camino no solo supone un esfuerzo técnico. Implica también un ajuste económico importante, un tiempo de adaptación que en épocas de crisis puede ser muy duro, y sobre todo, un drama interno: una crisis vocacional. El que era ilustrador de libros, portadista, animador etc. (o aspiraba a serlo), de pronto se encuentra vendiendo prints para sobrevivir.

Lo mismo les ocurrirá a quienes hicieron de la venta de prints, comisiones o clases su principal fuente de ingresos. Si su camino se satura (por la llegada de más artistas y por el avance de la IA que abarata y sustituye su trabajo), cambiar de rumbo será una crisis real.

El "entus-IA-sta" trata este tema con mucha liviandad, como si los afectados no fueran personas de carne y hueso con trayectorias, vocaciones y responsabilidades, sino entes abstractos sin rostro. Por eso pueden decir sin sonrojarse frases como: "sobrevivirán los que se adapten y salgan de su zona de confort".

Resiste, tienes futuro

Para el final, el video deja un gran mensaje:

"Y recuerda una cosa, no dejes que alguien que sigue mirando el mercado con un mapa de hace 10 años, te convenza de que tu no tienes futuro como artista (…) cuando escuches a alguien diciendo que ya no hay trabajo para artistas, recuerda que el problema nunca fue que no hubiera oportunidades, sino que el problema es que simplemente hay muy pocos artistas que entiendan dónde están hoy. Así que sigue mejorando, sigue aprendiendo y, por favor, no dejes que el miedo decida por ti. Porque, quizás, la mejor época para construir una carrera artística sea justo ésta donde nos encontramos" …

Por supuesto, no olvides anotarte en su "Masterclass" y comprar sus cursos. Buen speech de ventas, ¿no?. Es el cierre perfecto para un video motivacional de este tipo: esperanzador, empoderador y fácil de compartir. Pero también es un cierre que reduce una crisis estructural compleja a un simple problema de actitud y adaptación. Como si la caída de ingresos, la saturación real y la devaluación del trabajo fueran solo ilusiones de quienes no logran "entender" el nuevo panorama.

Pero sacando todo el Gaslighting del discurso "entus-IA-sta", sí podemos sacar algunas cuestiones favorables. Solo que son cosas que los profesionales independientes ya las sabemos hace tiempo por la simple experiencia acumulada.

A saber:

No dejarse llevar por el fatalismo, deprime y no ayuda a mantenerse en ritmo. Sin importar la crisis externa, siempre será mejor mantenerse andando aunque internamente uno no logre ver la luz al final del túnel. Muchas veces la sola constancia logra avances que "estrategias" pulidas no logran.

Seguir emprendiendo. Es obvio que los clientes no vienen solos, se los busca, se los encuentra, se los llama. Se trata de generar oportunidades más que éstas aparezcan mágicamente o por azar.

Estudiar el panorama, tratar de entender el mercado, sus tendencias. Ver si es posible cierta adaptabilidad sin desaparecer en el intento.

Son, en realidad, como los tres puntos básicos de supervivencia de cualquier freelancer. Nada nuevo hay ahí y, al menos por el momento, siguen funcionando.

De cómo se transformará el mundo de la ilustración y si hay formas de sobrevivir a la irrupción de la IA, de eso seguiré hablando en mi blog y en la sección de "Ensayos" en la serie de artículos dedicada a la "IA" en mi Substack .

Mi mensaje final aquí sería, no renuncies, continúa, pero no te dejes llevar por los "entus-IA-stas" y vendedores de futuros brillantes que gozan de un optimismo cegador.

Se comportan igual que el teniente Frank Drevin en la película The Naked Gun. Mientras todos ven claramente explosiones, Drevin insiste en que la gente se disperse porque "no hay nad-IA que ver aquí"

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